miércoles, 11 de mayo de 2011

Oda a los puntos suspensivos. ¡...!

   Los puntos suspensivos son los signos de puntuación más sugerentes con los que contamos. Es la via ortográfica que tiene cualquier mente y mano escribiente, para suscitar un abanico de posibilidades, tan amplia, como la mente del lector pensante quiera o pueda imaginar.
   Puede sugerir duda, futuro, presente sostenido, misterio, indecisión, relax, tensión, aplazamiento, retraso, morbo, interés o desinterés, aguanta, o espera un poco, tómatelo con calma, o a risa ...
   Es más que curioso que unos diminutos círculos, tres para ser exactos (que no sé yo, quién y porqué eligieron esa cantidad, ¿será acaso, que como todo lo impar, queda mejor estéticamente?), unos minúsculos e insignificantes granitos negros sobre fondo blanco, signifiquen tanto, y den a entender tanto, de tal manera que se puedan hacer los amos y protagonistas de un escrito.
   Te hace pensar que la unión hace la fuerza, que no es comparable un punto seguido con nuestro espléndido trio puntero (que no putero); que el tamaño no importa (bueno, esto es aplicable para la ortografía,  en el resto...¡si importa!, por exceso y por defecto... ya se sabe que en lo equilibrado y armónico está la virtud...) Te hace pensar, que lo más inesperado puede ser lo importante, puede llegar a ser el centro, o el hilo conductor de un texto, de un pensamiento o de la vida.
   No se si hay reglas para el uso y disfrute de los puntos "suspensivos"(...¿será de suspense, de suspenso, suspensorio, sus...to, de pensar?...), pero he decidido darles el uso que a mi se me antoje, que para eso es un blog, que para más inri se llama ego, para mayor gloria del onanismo ególatra bloguero, ¡hala!
   Ahí están: los tres juntitos, agarraditos de la mano, calladitos, quietitos, como tres hermanitos buenos al final de una frase. Indefensos ellos, enfrentándose en solitario ante el precipicio que supone el final de algo. Ese acantilado que se abre ante ellos, allí, con la cabeza bien alta, se asoman con el viento de cara a esperar la reacción...

   ¡Ay, lo que me molan los puntos suspensivos!

   ¡...!

No hay comentarios:

Publicar un comentario